Lo que NO debes poner en la cuna (ni cerca de ella) y por qué
- 30 dic 2025
- 5 Min. de lectura
Armar la cuna es uno de esos momentos que se viven con ilusión. El problema es que basta entrar a una tienda (o a Instagram) para pensar que la cuna necesita de todo: almohadas mini, protectores acolchados, peluches, mantas, accesorios colgantes…Y no podemos negarlos, ¡hacen que la cuna se vea preciosa!

Y aquí viene la pregunta clave:¿Realmente todo eso es necesario?
La respuesta corta es: no.
La respuesta importante es: algunas de esas cosas pueden ser peligrosas.
La cuna debe ser un espacio simple, despejado y seguro. Muchos objetos que parecen inofensivos o “cómodos” pueden aumentar el riesgo de asfixia, atrapamiento, estrangulación o sobrecalentamiento, especialmente durante el sueño, cuando no estamos mirando.
Esto no es un capricho que surge de la nada, lamentablemente la mayoría de estos objetos ha producido más de un accidente y es así como algunos organismos promueven su retiro.
Veamos uno por uno qué cosas es mejor dejar fuera de la cuna (y por qué).
1. Almohadas: no las necesitan (¡de verdad!):

Aunque cueste creerlo, las guaguas no necesitan almohada. Su cabeza, cuello y columna están diseñados para descansar en una superficie plana.
Riesgos:
Asfixia si el bebé gira la cabeza y hunde la cara.
Re-inhalación de dióxido de carbono (CO₂).
Mayor riesgo de muerte súbita del lactante (SMSL).
Recomendación: Dormir siempre sobre un colchón firme, plano y sin almohada, al menos durante el primer año de vida (y muchas veces, incluso después).
2. Protectores de cuna: no protegen tanto como parecen.

Se ven suaves, acolchados y “protectores”, pero la evidencia dice otra cosa.
Riesgos:
Asfixia si el bebé apoya la cara.
Atrapamiento de cabeza, brazos o cuello.
Estrangulación si se sueltan o se desplazan.
Recomendación: Cuna sin protectores, con barrotes firmes, bien espaciados y en buen estado. Los barrotes de las cunas certificadas deben ser de esquinas suaves (no afiladas) y así evitar golpes.
3. Peluches: adorables, pero no para dormir.

Son tiernos y muchas veces “regalos infaltables”, y suelen terminar en la cuna casi sin darnos cuenta.
Son lindos, decorativos y muchas veces tienen valor emocional.
Pero durante el sueño pueden tapar la nariz o la boca, generar asfixia y aumentar el calor corporal.
Riesgos:
Asfixia.
Obstrucción de nariz y boca.
Acumulación de calor, aumentando el riesgo de sobrecalentamiento.
Mejor opción: dejarlos para el juego y siempre con supervisión.
4. Ropa de cama suelta: mantas, frazadas y quilts

Las mantitas “por si acaso” son muy tentadoras, pero dentro de la cuna no son seguras.
Pueden cubrir la cara, enredarse o provocar sobrecalentamiento.
Riesgos:
Asfixia si cubren la cara.
Sobrecalentamiento.
Enredo corporal al moverse.
Recomendación: Usar saco de dormir para bebé o vestirlo según la temperatura ambiente, sin cubrir la cuna con textiles sueltos.
5. Estufas y calefactores cerca: ojo con el calor

¡No coloques el calefactor cerca de la cuna! La distancia segura es fundamental para evitar sobrecalentamiento, deshidratación, sequedad en piel y mucosas, e incluso riesgo de muerte súbita del lactante.
Mantén una temperatura ambiente estable (20-22°C) y usa un humidificador para asegurar la humedad entre 30-50%, preferiblemente con sistemas de calor homogéneos como radiadores eléctricos o emisores térmicos, evitando estufas de gas o parafina que vician el aire.
Peligros de tener el calefactor cerca:
Sobrecalentamiento: Aumenta el riesgo de deshidratación y sobreabrigo.
Resequedad: Provoca sequedad en ojos, piel y mucosas.
Problemas respiratorios: El aire seco irrita las vías respiratorias.
Alteración del sueño: El calor excesivo puede interrumpir el descanso del bebé.
Deshidratación.
Quemaduras.
Aumento del riesgo de SMSL.
Recomendaciones:
Distancia segura: Aleja la cuna y el área de juego del calefactor.
Temperatura ideal: Mantén la habitación entre 20°C y 22°C, bajando a 18-20°C por la noche, ya que el bebé genera calor.
Humedad: Usa un humidificador para mantener la humedad entre 30% y 50%.
Tipo de calefacción: Prefiere radiadores eléctricos o emisores térmicos por su calor suave y homogéneo.
Evita: Estufas de gas, parafina o braseros, que son peligrosas y vician el aire.
Ventila: Ventila la habitación cuando el bebé no esté para renovar el aire.
Cables: más cerca de lo que creemos

Cargadores, lámparas, monitores o cámaras suelen quedar “aparentemente lejos”, hasta que el bebé crece, se mueve y estira los brazos.
Riesgos:
estrangulación
enredos
descargas eléctricas.
quemaduras
Regla clara: ningún cable cerca ni colgando sobre la cuna.
Cordeles, cintas y cortinas: un peligro silencioso
Cortinas con cordón o elementos colgantes pueden convertirse en un riesgo serio cuando el bebé comienza a girar, sentarse o pararse.
Los cordeles de cortinas cerca de una cuna son un riesgo grave de estrangulamiento para bebés y niños pequeños, incluso si parecen estar fuera de su alcance, ya que pueden enredarse en los bucles interiores o al jugar cerca, causando accidentes fatales; por eso, es crucial usar sistemas sin cordón (inalámbricos o de cordón corto), fijar firmemente cualquier cordel y mantener la cuna lejos de ventanas con cortinas, buscando alternativas seguras.
Estrangulamiento: Los cordones internos o externos pueden formar un bucle donde la cabeza del niño queda atrapada.
Accidentes en la Cuna: Niños dentro o cerca de la cuna pueden enredarse, especialmente si hay cortinas o persianas con cordones cerca de la ventana, señalan diversos artículos y recursos de seguridad
Soluciones Seguras
Cortinas y Persianas Sin Cordón: Opta por sistemas de operación manual (con barra) o motorizados que no tengan cordones colgantes.
Cordones Cortos y Fijados: Si usas cordones, asegúrate de que sean lo más cortos posible y utiliza dispositivos de seguridad (como cierres) para fijarlos a la pared, manteniéndolos fuera del alcance de los niños.
Ubica la Cuna Lejos de Ventanas: Coloca la cuna lejos de cualquier ventana con cortinas, persianas o estores que tengan cordones.
Cortinas Blackout Inalámbricas: Son una excelente opción para bloquear luz y calor sin cordones, mejorando el aislamiento y la seguridad, según
Ventanas: mejor lejos que cerca

No se recomienda poner la cuna cerca de una ventana por peligros como luz solar directa, corrientes de aire, caída de objetos, y riesgo de que el bebé alcance cortinas o persianas; la cuna debe estar en un lugar tranquilo, lejos de corrientes, luz intensa y calefactores, preferiblemente con buena ventilación y cerca de la puerta para tu acceso.
Peligros de la ventana
Luz solar: Puede quemar la piel sensible del bebé o sobrecalentarlo.
Corrientes de aire: Pueden enfriar al bebé o causar molestias.
Cortinas y persianas: El bebé podría agarrarlas y asfixiarse.
Abrir la ventana: el bebé podría tener acceso a la manilla de la ventana.
Ruido y actividad: Las ventanas suelen estar cerca de ruidos y movimiento, interrumpiendo el sueño.
Lo más seguro: ubicar la cuna lejos de ventanas y con seguros adecuados.
Porta chupete: pequeño, pero riesgoso

Los porta chupetes con cordón son muy comunes y pocas veces se cuestionan. Sin embargo, durante el sueño pueden provocar estrangulación o enredos.
Recomendación: si el bebé duerme con chupete, que sea sin cordón.
Entonces… ¿cómo se ve una cuna segura?

Muy simple:
Colchón firme
Sábana ajustada
Bebé boca arriba
Saco de dormir acorde a su edad/tamaño.
Nada más dentro
Puede parecer “poco”, pero en sueño infantil, menos es más
Ante cualquier duda, conversa siempre con tu pediatra.



Comentarios